10.4.09

Este es un lugar siniestro al que cuando voy, me siento mal, odio todo ese excedente que representa, la prolijidad racionalizada de los espacios, la pureza de la blancura -todo es blanco ahí, viejo-, el sonido bajito e histérico de la arquitectura feliz, la desigualdad de condiciones que su mera existencia supone, los ciclos de cine, las presentaciones de libros, un día lo van a lograr y van a poder censar el pensamiento y entonces cuando entre me van a invitar amablemente a retirarme, con cortesía.
Totalmente siniestro: es familiar, y evoca (sostiene) las atrocidades de clase dominante.

Ultimamente, me siento así, como en esta presentación:
http://www.youtube.com/watch?v=D42dUFtP8Lo, todas las chicas son bonitas, bailan la canción, que es una muy buena lectura de la novela en la que se basa esta película (¿no es la 9º tan siniestra?, y la música de Wendy Carlos sintetizando a velocidad piezas operisticas, cuanta gestualidad había en el cine).
Era un película en la que no podía parar de pensar mientras iba camino a la escuela secundaria, en Avellaneda: yo salía de la estación, cruzaba dos estadios de fútbol, un par de bailantas medio destruidas, una fábrica de sanitarios, un frigorífico (¡ay, dios!), un mercado central de verduras, mi colegio era enorme y parecía una cárcel. Eran como 8 cuadras de alto contenido imaginario, en las que pienso cuando me acuesto temprano.
Me siento perdido o fuera de lugar, sacado, tratando de pilotear algo que se va a pique, y ya ni sé cómo me subí (para mí que drogado).
Necesito una pileta como la que se tira Pil al final (mi infierno es chiquito).

3 comentarios:

TiTo A. dijo...

A veces denosté al Malba por razones análogas, y una vez me contestaron "pero las obras se ven rebien", como si eso justificara esa apuesta ideológica tan burguesa, la del shopping del arte, con sus escalas mecánicas y su arte con dueño.

diana bz dijo...

comparto.

-el video es increíble, cómo se escabulle al final y c.morena se queda hablando sola; de ahí salté a flema y después a suéter vía méxico y terminé en un popurrí de los 80s.


(ah, las flores estaban tristes, es cierto... llovía mucho ese día).

Diego C. dijo...

¡pero si trajeron el mingitorio de Duchamps!