28.4.11
29.10.09

La luna guía a los peces, los lleva
de las aletas a la gran cadena
alimenticia. Pasa una vez
más por la calavera del caballo,
y por la ventanilla
del supermercado, brilla en regalos
de la cuaresma: príncipes y magos,
juega con el Jesús ojos de trigo,
las muñecas flaquitas, las varitas de magia
-ocultismo y decoración
de Paraguay (traídos
de la China). Una cortina de plástico
la hace fantasma, Ahora se deshace,
al resplandor de la luz fluorescente.
Para contar el dinero, una chica
fuerza los ojos.
Hay una forma exacta que une el zumbido de los
tubos a un pájaro nocturno, -un mal
presagio la distrae.
16.7.09

Misiones, Diego Carballar, poesía, 32 pp.
no hay verguenza ediciones
¡Gracias a Tito Arrúa -editor y poeta, mi canción del litoral, selva chaqueña, impenetrable, turismo internacional y mariposas está editada!
13
Las estrellas dan lentejuelas, ojos
y lágrimas detenidas que brillan
en el espacio –después de las lluvias
volverán las comparsas,
el esfuerzo interminable de pálidas
arenillas, quitadas
-turbias al brasilito. Es soñar,
tejer una constelación. -No vuelvas.
Las radios mienten, el gobernador
miente, yo estoy mintiendo
ahora. Porque las estrellas roban
se van, ladronas: Se llevan la Reina
de las princesas al cielo, le dejan
los huesos, y ahora la ponen al final
de la ruta: ¡mirala,
está dulce, entre ángeles cromados!
9.6.09
4.5.09
12.6.08
8
Entre los eucaliptos importados
el solazo brilla, en el camping los chicos
festejan con alcohol barato el cumpleaños
de Lila: los elementos del Río
dibujan un territorio indo-chino
-los peces burbuja explotan en el aire
y un aire de fiesta
hace la caravana: el silencio
se achancha en el golpe de calor
por la cerveza fermentada, y pone las cosas
en su lugar, al cerebro
le crecen alambres:
ve por un segundo la cúpula de la nube
atrás del horizonte rutero -gris muy gris plomo
voy a soñar con muertos, piensa
mientras se sube la pollera floreada
al borde del agua
-todos los chetitos muertos de miedo, babean en el camping
parecen rotos entre la noche y las lonas
naranjas,
con la luz de la cámara digital ponen una rayita
roja, idéntica al sexo -pero nadie piensa
o dice "luces de fotolog, pibita"
porque está bebida del licor color cielo postal
dulce, vomita
a lunares, para las libélulas
es dos veces un espejismo (-espejito-) a las sombras
que apenas son sombras.
9.3.08
14
¡Endiablado ritmo de la vegetación blanda!
automóviles, pájaros y calles peatonales
–el loquero, la comisaría
acaban como larvas
instantáneas que la basura amará,
y una flor podrida imita en la plaza
este lugar fabuloso cabe en el chicle que la
turista rusa mastica
por los bulevares atestados de mariposas selváticas
con la frialdad de un museo ajusta
el pañuelo rojo-rojísimo, corona
de su esqueleto más antiguo que las casas
construidas hace veinticinco años
-tiembla en el pánico dorado de la tarde
la moralidad del tutti-fruti entre los dientes
lleva el perfume internacional de las culturas y el turismo.
25.2.08
16

En el enorme galpón hay dos carteles donde
centellean modelos tan espectrales...
mueven las manos y arquean los ojos
por algún sencillo artefacto
al movimiento de las señales de tránsito
y la madrugada es una imagen nublada
que va del campo empapado y gris
de rocío, a los cadáveres de alimañas
con hormigas coloradas, una chica
cansada se tira y queda desmayada
ante la mala espina que le daban las sandalias
y las uñas embarradas, un alcohol fantasioso
sube por el vapor de su garganta -la pinta
de los caballos pastando mete miedo
pero son inocentes,
-el sabor de la intemperie
es el de un vestido de fiesta, arrugado
indiferente a la conciencia que le movía.
11.2.08
6
En la tienda de santería venden un precioso santo-santa
en el rayo del sol terrible: hace cosas de milagros,
de las nubes -hace el día precioso
y trae de nuevo, otra vez
la claridad, vive ebrio sin que lo acepten
Salvo en los barrios más pesados
donde el ejército ni puede llevar
esas tanquetas viejas, cuida
la espalda del muchacho que no ve bien
el camino, y si muere
(si es que muere) lleva una luz para que respire
hasta que el rey o la Reina
le arranque del sueño la orilla negra
y limpie las algas del agua estancada,
a cinco pesos el muñeco-la muñeca
pasa de mano, toma la nave celestial
la nube-descanso de los aparecidos.
8.2.08
5

Hace el río lento, el mismo cuerpo
no es un dios, aunque domina con el aliento
las iglesias y los contrabandos, la selva
no cambia, aunque cambia y lava
un grupo de fieles, la ropa sucia del Interior
son marcas que lava el agua de dios (allá:
alto) a pesar de ser fuertes y niños –las nenas
les regalan flores a los que fueron
bendecidos por la violencia
del agua instituida –la leve inclinación de la llanura
empuja a todo el pueblo
-¿al mismo río dulce?, levemente
antes de que la tibia tarde seque la ropa
y huelan a pasto -el olor que tienen
las flores silvestres- los espíritus y radares que señalan Posadas.
6.2.08
4
La selva-tropical está duplicada, hay una de bisturí
la otra no existe o se asoma
por última vez a la medianoche
en la ruta chaqueña
por el humo de los neumáticos
llena de las mordeduras
y hambre también
-vos parecés un lobito asustado
te guardás en adornos glasé
con la misma forma del cuerpo recién salido
del sanatorio
no das el mismo cuero que ella: lobita-
el vagón se llena de viajeros clonados, los mismos ojos
espectantes, la guarida de la estación no proteje contra la lluvia
al Trabajo: hay que producir menos espacio en blanco
una escritura de dedo en el vidrio
te hace de lágrima, caperucito
cruzás el blanco
del cañaveral, hasta la lengua de río-rojo,
el riacho o el riachuelo, hasta La Matanza: lejos,
“Me acribillaría en una hermosa tigresa”.
9.1.08
3
¿Brillas para los muertos, dorada luz del amor?
la mañana está destartalada
de flores dormidas que no pueden
dejar la cueva de la noche
ya el sol de diablos pone la cara roja
–¡cómo brilla la transparencia
del día!
en pajaritas, saciadas de sueño
se reanima la esplendorosa infernal
Selva, pone hornos en la tienda
de electro-domésticos chinos
y los juegos de las chicas, los gritos
de los chicos
... si bosques de roble temblaran en el horizonte
pero no los veo, los siento
vivir a todos, muertos rubios
en la guerra: el silencio y la luz negra
de los insectos cascarudos incendian con el amor
porfiado el camino que les lleva la tormenta
hace 100000 años
idéntica cosa: la sabrosa piel de mil lunares
salados al cielo y su pútrida batalla infantil,
florcita entre los moscardones
-dale lo que le sobra al calor turbio
del cañaveral, la prole
desatada, la remerita del ídolo
los insectos, ahogados
en la saliva del árbol: la copa del monte
-todo el chiflido bajito en la devoción, y calientes
las islas de bolsas muertas
-la risa del barro rojo que se va pudriendo y la caca.
7.1.08
2

Los monitos, y las manos de las chicas
absortas de calor y maquillaje
se hunden en la feria de corpiños
hay casa de macumba
la nena vestida de blanco-ofrenda
–en el galpón, la temperatura a cincuenta grados
la cerveza tibia
cómo bailan los flacos y la estirpe brasilerita del río infinito
“parece china”
le digo al aire de plomo a ver si trae la brisa
un fresquito que no despierte al tigre
pero no, es de yugo dorado su camino
-una monada tira del bote para la foto
y tiene la piel curtida
¡ese tiene que ser el cuero del Hombre de acá!
así parecen castigados y sensoriales
esa nena: tiene prendida la gracia de la Devoción
africana, una mariposa nocturna le cayó del cielo
al bretel izquierdo.
26.12.07
1
Sol de la tierra, y más arriba el cielo,
hace imagen de la verdad que enceguece al gurí:
la provincia es un caño abierto
una flor de zanja
ni los pájaros cantan cuando hace tanto calor
el sol arde
y el sol es Dios
el Estado en la tierra no puede ser sino
fuego-al rojo hierro
por su palabra debe herir
la estrella jurídica –la peor letra
le da a la piel la furia del Sol, Cielo
¿o querés
vivir como vagabundas?
dale al sol-fuego lo que merece: de la cuna,
tu sombra-
el lado izquierdo ponelo a la caricia
de la sombra de los pajaritos
- la luz está hecha de fierro, misiones.
