Era una tarde lindísima. íbamos por Turdera, en el acoplado de una camionetita Wolkswagen. en esos años había salido “apetito por la destrucción”, de guns and roses. yo estaba tirado, boca arriba miraba el cielo. conversábamos con ariel de la música, éramos muy jóvenes y el sol nos mareaba. estábamos más o menos drogados (pero es el amor la droga). yo había leído que axl rose había dicho algo de la música: como que los disco que escuchás son la banda sonora de tu vida, y que sin música él se volvería loco. para nosotros, a esa edad, todo, absolutamente todo lo que hacíamos lo imaginaba musicalizado (un tío tiene un don extraordinario, vos decís una palabra y él canta un tango canción con esa palabra). al final, crecimos. yo seguí leyendo sobre música, y los escritos de rock, la verdad, a veces son muy pálidos. y me aburrí de los libros sobre rock, porque no bailan bien. pero debe haber buenos.
Creo que íbamos a ver a unos locos que corrían carreras de cross (yo todaaavía no sé manejar) a un cruce de vías en temperley. unos amigos míos se subieron a un tren de carga para bajarse en una estación fantasma que hay por lomas, pero el tren aceleró y no se atrevían a bajar, a pesar del estrépito que hacían, el guarda no los escuchaba. uno se tiró –no se mató por una pestaña- y pudo revertir esa situación que terminaba en ¡en la vil bahía blanca!
el tren se detuvo luego de un llamado de teléfono, y se bajaron, bastante lejos en cañuelas.
Años después, una canción de blur se llamó la música es mi radar y yo leí una novela medio fea (Música militar), pero que tenía un capítulo divertidísimo sobre unos rusos jóvenes que conseguían un trabajo en un tren de carga que iba hasta siberia desde moscú. así viajan por la estepa, durante dos semanas, en ese tren, con la URSS crujiendo por todas partes. como crujía la música de luigi nono, de quien me acabo de bajar un disco, un comunista serialista (un formalista extremo, marxista, un veneciano, un europeo).
-¿Entendés?: mi oído es como ese tren soviético pero en el tren eléctrico de adrogué: una máquina (más o menos obsoleta) que empezó a cantar con gn’r, e hizo umbral en las vanguardias (las post): ¿qué puedo hacer sino pensar, y destruir todo eso para encontrarme?
No es por comparar, es por otra cosa.
20.6.09
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