A la luna -hondonada de los santos,
que ahora son banquinas en el palo
de un sueño, los caballos con sus niñas
descienden a la noche y las tacuaras.
Un animal que canta en el instante,
se mueve entre relámpagos. Dejás
abandona una Iglesia dañada
- la luz del cuerpo es gracia y claridad
candelabro, costillas y batalla.
3 comentarios:
no entiendo que hace la palabra Iglesa ahi
despues, todos los versos un mundo, exacto
Es la Iglesia del poema... la comunión (no la Comunión) de los cuerpos. Pero soy vago y no profundizo... Esta estrofa es parte de un poema más largo, medio delirante. ¿No son raras y lindas, las iglesias?
algunas son atrapantes, pero me dan miedo xxx
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