22.7.09

Mi escuela

Parece que H. Bloom, habla de "la escuela del resentimiento", como l oleí por alguna parte a la pasada, sin prestar demasiada atención, y yo me acordaba de "estética del resentimiento". Bueno, era "escuela" y está en el bodrio llamado El Canon occidental.

A mi me gusta la idea de una estética del resentimiento, bardear al canon, enseñar a hablar en guaraní, aburrirse con la música europea, y que las puestas de ópera te parezcan una cosa tan fea, pero tan fea que a la larga no importa un pito.
Y quemarles la cabeza con cosas nuevas, volátiles, que duran lo que una moda -porque una moda era el suicido sublime de Werther, ponele; una moda era escribir música exótica; y Baudelaire-.

Bien resentidos, bien enojadas, a los piedrazos con tus lamparitas antiguallas, insportables, creídas, riéndonos de la cultura europea, señalando tus campos de exterminio musicalizados con Wagner, y pensando en imágenes que junten en un trazo de melodía el conurbano con la suite lírica, como una frase pretenciosa y esteticista, dicha sin cuidado.

Me encanta ver cómo se enojan los guardianes de la tumba. Como agitan sus cuervos "otros hicieron lo mismo y nadie los recuerda". JA. ¿Y qué? ¿Quién está hablando de tus museos? No me importan.

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