Hardcore 2: La tristeza
La cadena áurea de Orfeo - J. Godwin
Es hoy uno de esos días en los que no podés pensar más que en tu cansancio y el que se genera por una tristeza fuerte que nace de cualquier parte. Quisiera poder decir: "las esferas musicales y la geofilosofía son dos maneras de comprender el mundo, ambas son isomórficas, o al menos, son mapeos de la cuerda -toda la genética no prueba sino otra cosa que la existencia de ella- que mantiene al mundo, ya no unido, pero al menos en correspondencia: animales, campos, amores, hijas e hijos, poblaciones, terremotos, enfermedad, días y noches, mareas, viento, la cosechas, China..." (...) Y quisiera poder escribir acerca de la esencia matemática de la belleza musical, pero, más importante todavía, "de su tiempo misterioso, que toma forma sobre nuestros recuerdos y experiencias y que, por ejemplo, cuando suena una melodía triste, en modo menor, nuestra percepción tiembla, se vuelve frágil como la esencia material de ese sonido y por eso nuestra lengua balbucea, se queda sin palabras y quiere decir todo el mundo de nuevo y no puede, y se siente triste pero consolada en esa mímesis íntima que la desintegra...".
Es hoy uno de esos días en los que no podés pensar más que en tu cansancio y el que se genera por una tristeza fuerte que nace de cualquier parte. Quisiera poder decir: "las esferas musicales y la geofilosofía son dos maneras de comprender el mundo, ambas son isomórficas, o al menos, son mapeos de la cuerda -toda la genética no prueba sino otra cosa que la existencia de ella- que mantiene al mundo, ya no unido, pero al menos en correspondencia: animales, campos, amores, hijas e hijos, poblaciones, terremotos, enfermedad, días y noches, mareas, viento, la cosechas, China..." (...) Y quisiera poder escribir acerca de la esencia matemática de la belleza musical, pero, más importante todavía, "de su tiempo misterioso, que toma forma sobre nuestros recuerdos y experiencias y que, por ejemplo, cuando suena una melodía triste, en modo menor, nuestra percepción tiembla, se vuelve frágil como la esencia material de ese sonido y por eso nuestra lengua balbucea, se queda sin palabras y quiere decir todo el mundo de nuevo y no puede, y se siente triste pero consolada en esa mímesis íntima que la desintegra...".
1 comentario:
No hay voluntarismo posible Diego cuando nos definen los estados de ánimo.
Un enorme beso, pero enorme.
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