Diario del Colón (2014) V - "Una ópera es una ópera es una ópera..." (Daniel Link)
Querido Daniel:
Me hacés pensar. Y tengo que decirte una cosa: hay algo de lo propiamente operístico que a veces se me
escapa, el aspecto teatral (a mí, que no cierro los ojos nunca, ni en un concierto de cámara). Esa gran virtud de la ópera, yo la
dejo en un, digamoslo así, segundo lugar. Para mí, la ópera es, antes que nada, la relación
música/libretto, y la puesta en escena queda un pequeño paso atrás. El primer par (y esa línea que
hay entre sus términos) es el que me desvela, porque ahí persigo la forma de lo
literario; o precisando mejor, de lo poético (pensando en aquello que “excede”
lo literario pero que se dice en la literatura). Es cierto que para la relación
música-palabra, están los lieder o las canciones, y ya. De ahí, que piense, sin
solución de continuidad en la obra de Mahler y la de Strauss. Pero la ópera,
con su apuesta a la acción, lleva a lo musical a un plano de contacto con la
palabra y el movimiento que me resulta lo más destacado de este arte. Claro que
NO acepto una puesta como la de Elektra, de ninguna manera; pero si la
interpretación instrumental es la de la Estable (mi banda favorita, a esta
altura) y las interpretaciones vocales son del nivel que pudimos disfrutar (con
la hermana de Elektra en primer lugar, sí), la ópera, para mí, está armada. Si
hay una dirección actoral, me refiero a los movimientos de los actores, como la
del MET, buenos colores, me siento muy dichoso: actores que se mueven con
gracia o cuyos movimientos componen un personaje, una figura. Tengo que
reconocer que la puesta del MET me había dejado bastante indiferente; pero yo
estaba mareado de escenarios, era la primera vez que viajaba a Nueva York, y esa
noche, yo ya no podía más de líneas, perspectivas, diagramas… Teniendo en
cuenta tu punto de vista, tus razonamientos METeóricos sobre los diagramas corporales en el centro de la escena, reconozco mi sordera para la puesta. Igual, enamorado
como estoy de Taymor, seguiré esperando sus excesos operísticos en los films,
que tanto no me gustan.
Te juro, la Orquesta Estable y la Filarmónica, entregando todo, aun en la protesta y el maltrato, me dieron una gran lección de vida. Porque si de algo trata todo esto, es de la vida.
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