De Moscú a Petushki

Hay días (¡qué suerte!) preciosos, más felices, la forma de la vida es espléndida. Nos encontramos con alguna porción de la verdad, del sentido y el bien, un abrazo o una historia.
Ya sabés que me conmueven las historias rusas, las novelas del siglo xix, las poesías del siglo xx y xxi, porque nos parecemos en el borde del mundo, somos como rusxs.
Esa esplendidez puede venir del dolor, de muy lejos, sin parecer que te habla a vos.
Una noche encontramos alguien que hizo del mundo un lugar necesario. un poeta ruso, del que nada sabía, que viajaba de moscú a los suburbios en tren, bebía y bebía, con amigos. y escribió, ¿qué vas a hacer con las nubes y los cables y la gigantesca urss encima tuyo?, sino viajar en trenes de mierda.
"Y desde entonces no he recuperado la conciencia, y nunca lo haré".
Vimos un documental que no podía encontrar y hoy di con esta primera escena (erofeev estaba operado de un cancer de garganta):
http://www.youtube.com/watch?v=riOB29p1DqY
cuando para hablar necesita ponerse ese aparato. la voz es una cosa muy extraña.
"Yo no sabía que había un dolor que se da en el mundo."
Venedikt Erofeev
tomaba una mezcla de alcohol, con perfume y otra cosa. no soy un ruso, soy algo parecido.
cuando habló al final el director del documental, dijo que debería haber aprovechado al poeta y no hablar tanto del alcohol en rusia. y, sí... la tierra es triste y necesaria.
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