Soy una vieja ruina que vive en un lugar miserable que nadie visita

Descriptions automatiques - Sur un vaisseau - Satie - Tharaud
Cuando fuimos el año pasado a Colonia, me sorprendío encontrarme perdido en otras de las fragilidades que terminan, finalmente, atormentándome: el mundo no se parece ni un poquito a eso que se me ocurre.
El pueblo Real de San Carlos queda en las afueras de Colonia, ese lugar me hizo acordar a Erik Satie. Es como la huella del siglo pasado. Un intento de un tal Mianovich (sí: Sandra y Celeste) de realizar un balneario para la clase alta (Piriápolis es otro intento, un poco más esotérico, del argentino Piria).
Un hipódromo, una usina para abastecer al hotel, una plaza de toros, y un gran frontón. Al final de una avenida arbolada, un puerto para que llegaran los barcos con los ricos. Luces, juegos de olas, guirnaldas, pianos, paseos a la brisa del río (del lado más limpio).
El balneario nunca se terminó. Quedan la usina, el esqueleto de la plaza de toros, el frontón –donde vive gente- y un hipódromo con pista de arena.
Todo parece el esqueleto de una belle-epoque fantasmática, donde juegan unos muertitos delicados y snob que no existieron.
A la vera del río llegan unos árboles frondosos. Es muy hermosa y chiquita la sombra que dan: como esos discos que están hechos de lugares inexistentes, poblados de melancolía.
Ibamos en unos colectivos viejos hasta la playa, bajo un sol enorme.
...
-¿Te metiste al agua?
-Sí, bah... un poco (Es que el río me da un algo de imrpesión, y no puedo dejar de pensar en que del otro lado, está prohíbido bañarse... y el fondo de lodo...).
-¿Metiste la cabeza?
-No,n o...
-Yo no, ni loco. Está tan cerca de Buenos Aires... había cubiertas, botellas rotas. No sé, puede haber un fierro ahí abajo... Una porquería.
...
Por lo menos, no sufrieron los animales con esos espectáculos horribles.
iluminación: COTELITO + Nicolás Ozuna
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